Sus costas.- El mar.- Las rías.- Sus playas.- Los frutos del mar.-
He oído, que cuando Dios descansa después de la creación, apoyó su mano en la Tierra, y de ella quedan como testimonio, las Rías de Galicia; es difícil y laborioso describir para un viaje la infinidad de rincones de extraordinaria belleza que se puede observar costeando esta tierra, en esta limitada exposición, pretendo animar a conocer algunos lugares por mi frecuentados, seguro que los hay mejores, pero la belleza y la grandeza de la naturaleza, esta presente:
Rías Altas
Se puede entra por Galicia desde Asturias por Ribadeo, atravesando el puente sobre el Río Eo, podemos optar escogiendo la carretera de Lugo por Mondoñedo y Villalba, para conocer una Galicia interior y rural, llena de sorpresas o la carretera por la costa, que es nuestro caso; La costa de la provincia de Lugo, esta compuesta de un continuo de Playas y rincones, dependiendo del tiempo que se disponga, se puede ir contemplando y descansando, en varios días, o en un día, saltando lugares; es una costa que no dispone de rías, pero con un mar abierto al Cantábrico; Pasaran por poblaciones como Foz y pueden visitar pueblos pesqueros o desviarse hacia las playas que en la ruta van señalándose; recomiendo visitar Sargadelos, en donde están los talleres de cerámica del mismo nombre, los más prestigiosos de Galicia, y con fama mundial, son talleres que se pueden visitar y vale la pena; se puede comer en algún restaurante típico cercano, o en los pueblos de Burela a San Ciprian.
Aparte de la Ría de Ribadeo, que es la que se cruza desde Asturias, la siguiente Ría es la de Vivero, merece la pena descansar en esta población buscando hotel o en tienda de campaña; paseando por el pueblo, visitando sus alrededores, su mar y sus playas; al día siguiente continúan hacia Ortigueira, si viajan en Julio, es muy recomendable, presenciar el festival de música Celta, que allí se celebra, no solo por la música y los conjuntos que asisten de todo el mundo celta, si no también por el ambiente que allí se desarrolla; De Ortigueira se continua hacia Puente de Mera, pudiéndose desplazar al pueblo pesquero de Cariño, y palpar la bravura de el mar desde el cabo Ortegal, aparte como es lógico de el conocimiento de su puerto y de sus gentes pescadoras, muchos de ellos rubios y curtidos como si de vikingos se tratara.
De Cariño nos dirigiremos a Cedeira, antes de llegar a esta población, es aconsejable desviarse por una carretera secundaria hacia la Ermita de San Andrés de Teixido; «Vai de morto, quien no foi de vivo», pues aquí la cultura cristiana esta entroncada en la tradición pagana, pues la creencia popular, nos indica que hay que orientar a los animales que encontramos en el camino, al ser almas que se dirigen a San Andrés; para llegar pasamos por una zona con caballos en libertad, en donde cada año, se celebra » A rapa das bestas»; En San Andrés de Teixido, aparte de la visita a la Ermita, podrán contemplar una irrepetible unión con la naturaleza virgen, en el conjunto de mar y acantilados, que recomiendo respirar por lo menos con media hora de meditación transcendente.
Después pueden dirigirse a Cedeira, dormir en esta población, pasear por sus alrededores, bañarse en sus playas y comer en los Restaurantes del puerto. Es una zona de buen marisco y excelente pescado, su flota es importante en la pesca de la Merluza.
Al día siguiente ya descansados, y conociendo la ría de Cedeira, dedicaran el día a conocer las playas en el camino hacia Ferrol, en ellas se pueden bañar, si aguantan el frío de sus aguas, no obstante recomiendo saltar olas, que es menos refrescante, si la temperatura no apetece o la estación no lo recomienda, paseen y corran sobre la arena, asusten a las innumerables gaviotas, o salten entre las rocas de sus extremos; siempre con la precaución debida, pues es una mar brava. En este peregrinar de sensaciones, se encontraran prácticamente cerca de la carretera con pequeños desvíos, playa de Villarrube,, dos en 	Pantin, en donde celebran los campeonatos del mundo de Surffing, se trata de cabalgar en la cresta de las olas, hasta la playa; Después paran en las playas de Valdoviño- ; Meiras.- las diversas de El Porto, a derecha e izquierda de la carretera que nos conduce a la Punta Frouxeira ( hay los restos, de construcciones de baterías costeras, desde el alto de los acantilados); pueden comer en el Porto o Meiras, en donde existen varios Restaurantes típicos; es zona, en donde se pueden comer percebes recogidos en las rocas de la zona (La costa desde Cedeira a Ferrol, produce los mejores percebes, es el punto de unión de el Atlántico con su Mar Cantábrico);Pueden después desviarse a la playa de Campelo, desde la carretera a Ferrol; es una playa escondida no muy grande, al fondo de una zona de acantilados, con fácil bajada, pregunten si no la encuentran; antes de que se apague el día, se dirigen a Ferrol, se instalan en un hotel, y pregunten, por la carretera a San Felipe, se dirigen a este pueblo, situado en la boca de la Ría de Ferrol, para contemplar, desde el Castillo de San Felipe, enfrente del Castillo de La Palma, separados por el canal de entrada a la ría, en donde antiguamente cruzaban una cadena, para que no entrasen los barcos, a la derecha se contempla la inmensidad del Océano, si el día es claro podrán ver la Torre de Hercúles, a la Izquierda la ría de Ferrol, esta desconocida, que es única entre las rías. Después pueden visitar la Cetarea, en donde puede ver el marisco vivo que allí guardan, escoger una pieza y comérsela, acompañados, de un buen vino de el país( Ribero.-Alvariño.-Godello)&ldots;
Al día siguiente por la mañana, pueden realizar una rápida visita, en la ciudad de Ferrol, que simplificare con el siguiente recorrido; Inician en Plaza de España, se dirigen andando por la Calle Galiano, que es peatonal y comercial, manteniendo una imagen de su tiempo, desembocan en la Plaza de Armas, en donde esta situado el edificio del Ayuntamiento. Atraviesan la Plaza. Desviándose a la izquierda, para que después de recorrer un par de manzanas, desembocar en el Cantón, contemplen sus paseos y arboleda, hasta encontrarse con la Muralla de Bazan, que cierra toda la zona al mar que bordea Ferrol, en un Futuro se puede desarrollar uno de los paseos marítimos mas bellos y largos del mundo, pero desde hace unos cientos de años, me parece que desde Carlos III, están ocupados por la construcción y reparación de barcos de guerra; Al llegar a la Muralla hay una carretera entre esta y el Cantón, bordeen el Cantón hacia la Izquierda; se encontraran con el Antiguo Teatro Jofre y con el Edificio de Correos, si continúan, podrán contemplar la Concatedral de San Julián, y enfrente el mercado Municipal, que si tienen curiosidad pueden recorrer, en especial en la zona de pescado y marisco, para contemplar si hay abundancia, todas las variedades, que esta costa ofrece; alcanzada esta posición, retrocedan al teatro Jofre, y suban por la calle a la Izquierda, hasta alcanzar la calle Real, antigua calle de paseo y de comercio; al llegar a la calle nuevamente a la izquierda la recorren, hasta alcanzar la Plaza de Amboaje, en donde existe el monumento al benefactor de los hijos de Ferrol, Marques de Amboaje, pues en su época, dejo unas rentas destinadas a pagar el servicio militar de los nacidos en la ciudad. Continuamos recto por la calle Real y nos encontramos con Capitanía General, lugar de Residencia y mando del Capitán General de la Armada. En sus jardines, que se pueden visitar, actúan como mirador sobre la Ría, desde allí se puede comprobar, que Ferrol es una ciudad rodeada de mar, visualizando como las instalaciones de diques grúas, pabellones y cuarteles, lo separan de la ciudad; aconsejo visitar este mirador: si continuamos, pasamos por delante de El Parador Nacional, la Iglesia de San Francisco y a su derecha el Parque; seguimos y la calle continua en descenso, para dirigirnos, a Ferrol Viejo, que como su nombre lo indica esta en condiciones muy precarias, son calles estrechas, que conducen al Puerto; Una vez en él, si disponemos de tiempo, pueden embarcar en una Lancha de pasaje, que en 30 minutos los trasladara al antiguo pueblo pesquero de Mugardos, famoso por su particular forma de preparar el pulpo.
Suponiendo que dispongan de tiempo y del coche, les recomiendo ir a comer a Balón, que esta situado en la carretera de Doniños; esta carretera parte de la zona deportiva, situada en La Malata, que es la zona de mar que esta al lado opuesto de los Arsenales; si pasan con marea baja, podrán encontrar , con los pies hundidos en el fango, marisqueros, que recogen en especial Almejas. Cuando lleguen a Balón, a pie de la misma carretera, en una casa antigua, esta situado el Restaurante Las Gaveiras; que aproveche su carta
Después de comer, pueden en coche recorrer las cercanas y espectaculares playas de Doniños.- San Jorge.- Cobas.- Santa Comba con su Ermita; y acabar contemplando el mar en la punta del Cabo Prior.
Regresan a la ciudad, pues en este recorrido no han salido de su territorio municipal; al atardecer pueden dedicarse a tapear, en vez de cenar, en las zonas de la calle del Sol y calle María que están paralelas a la calle Real y cercanas a la Plaza de Armas; Pueden tomar unos calamares fritos, chipirones o pimientos de padrón en O’Cabazo; Pulpo, zorza o almejas en O’Gallo; Salpicón de marisco, Percebes o Vieiras en La Jovita; y como pueden alternar en mas bares, degustando el Ribero en tazas, acompañado de Zamburiñas, Nécoras, Centollo, Lubricante, Sardinas, Carne Asada.- Empanada, Mejillones, Berberechos, Gambas, Langostinos etc. y para asentar el estomago, al final del recorrido se reconfortan con un tazón de Caldo Gallego de Grelos.
Al día siguiente, continúan la ruta, hacia La Coruña, recomendándoles la visita de Puentedeume, antiguan sede de los Conde de Andrade, con su torreón en el pueblo y el castillo en la montaña; si disponen de tiempo, pueden recorrer el Río Eume en coche hasta alcanzar el Monasterio de Caaveiro, en proceso de reconstrucción, vale la pena. Antes de llegar a La Coruña, se pueden desviar a Betanzos, antigua capital de el Reino de Galicia y pasearse por sus calle, acabando la mañana, en una comida en Casanovas, con Almejas a la Marinera, con un rosco de pan del país, para mojar la salsa, y una Tortilla de Betanzos.
La siguiente parada es La Coruña, en donde descansan, los días que consideren necesarios y cuya visita es muy conocida.
En la Coruña, damos por finalizado el recorrido de las Rías Altas; a continuación indicare una ruta sin detalles, para que completen esta descripción con aportaciones propias, en el recorrido por las Rías Medias y Bajas.
Rías Medias.-
En vez de dirigirse a Santiago de Compostela, por la Autopista como solución rápida, para una visita imprescindible, en el aspecto cultural y religioso, adopten la decisión de conocer las Rías Medias, que son bastante desconocidas en las rutas turísticas, y por este echo vale el viaje; se dirigen a Carballo, saliendo de La Coruña a la derecha y desde allí, y a comodidad del viajero, pueden disfrutar de costa, playas y pueblos, que encontraran en la Ruta; Malpica, con las Islas Sisargas, Lage; Vimianzo; La Ría de Camariñas, con sus dos pueblos uno enfrente de otro, a su salida que son Camariña y Mugía; estos dos pueblos contemplados desde el fondo de la Ría, en una playa con pinares junto al río, es un deleite para la vista; Se acercan a Corcubion y Cee, y desde allí al Cabo Finisterre, el fin del mundo antiguo; Bordean a continuación, toda la costa hasta llegar a la Ría de Muros y Noya, parando en aquellos puntos que consideren de interés; después de la visita de estos últimos puebles que dan nombre a la Ría, pueden bordear por la carretera costera, hasta encontrase, con la Ría de Arosa a partir de Santa Eugenia de Rivera; aquí acaba el recorrido de las Rías Media y se inicia el de las Rías Bajas, mucho mas conocidas, en las rutas turísticas.
Rías Bajas.- Desde Santa Eugenia, se dirigen al fondo de la Ría, a visitar Padrón, cuna de Rosalia de Castro, con su casa – museo, población en donde se encontró la sepultura de Santiago; Desde Padrón de dirigen a Compostela, en donde destinan los días que sean necesarios para conocer esta ciudad histórica.
Reanudan su ruta de costa, para acabar de visitar la Ría de Arosa, con tranquilidad, sus costas son muchos más suaves en altura que las otras rías, por eso son bajas; Poblaciones como Cambados y El Grove, la Isla de La Toja. Costear hasta la Ría de Marin, con zonas como Sanjenjo y la capital de la provincia Pontevedra; Marin, con su escuela Militar; bordean hasta contemplar las Islas Cíes, como parque Natural, acercarse a Cangas y Moaña, ya en la Ría de Vigo, entrar en Vigo, Ciudad Industrial, y con un puerto muy activo, desembarcar en las Islas Cíes; continuar a la playa de Samil, acercándose a Bayona, pueblo encantador, en donde si el presupuesto es suficiente, es reconfortante dormir en su Parador Nacional, Para disfrutar de sus vistas al mar y su horizonte.; para completar, borden la Costa casi recta, pero con curvas, para llegar a La Guardia y subir al Monte Santa Tecla, en la desembocadura del Río Miño, para contemplar esta unión entre agua dulce y salada, viendo la amable tierra vecina de Portugal.





